Comparamos a fecha de septiembre de 2026. De Avirato hablamos con respeto y sin inventar: donde no conocemos el detalle de su producto, te decimos qué preguntar en su demo en lugar de rellenar el hueco a nuestro favor.
1. Usabilidad: no la mires, mídela
Todo PMS parece fácil cuando lo maneja su comercial. La prueba real: pide el ratón y haz tú, sin ayuda, tres cosas — una reserva de grupo, un cambio de precio en el planning, el parte de viajeros de una llegada. Cuenta clics y cuenta las veces que preguntas «¿y ahora dónde?».
Hostelum se diseñó para ganar exactamente esa prueba. «Fácil» es el lema de la casa: cada usuario empieza en la pantalla de su puesto, el planning es de arrastrar y soltar, y la asignación automática de habitaciones te dice el motivo de cada decisión. Si Avirato la gana contigo al ratón, elige Avirato: lo decimos en serio, porque el PMS que se usa mal sale caro aunque sea bueno.
2. Qué incluye el plan y qué va aparte
Con cualquier proveedor, pide la misma lista por escrito: PMS, channel manager, motor de reservas, check-in online, parte de viajeros, facturación, housekeeping — y qué módulos se cobran aparte, cuánto cuesta el alta y qué pasa si te quieres ir.
Lo nuestro: propuesta por escrito adaptada a tu tamaño, sin coste de alta, sin permanencia y sin comisión sobre tus reservas directas ni sobre las de canal. Nuestra postura sobre precios razonables para el alojamiento modesto está en precios. Compara condiciones con condiciones, no eslóganes con eslóganes.
3. Normativa española: quién responde cuando cambia
El parte de viajeros del RD 933/2021 — con SES.HOSPEDAJES y el registro de los Mossos en Cataluña — y Veri*Factu son el tipo de cosa que separa un PMS español serio de uno que va a remolque. En ambas demos, pregunta lo mismo: ¿cómo se genera el fichero?, ¿qué parte hace el software y cuál hago yo?, ¿qué pasó la última vez que cambió el decreto? En Hostelum ambos van dentro del producto; la lectura del documento de identidad del huésped la hace la IA desde el móvil en el check-in online.
4. Seguridad: dónde están tus datos y quién puede verlos
Preguntas concretas para los dos: ¿mis datos comparten base de datos con otros hoteles?, ¿dónde están los servidores?, ¿hay doble factor?, ¿guardáis números de tarjeta?
Nuestras respuestas, públicas en seguridad: base de datos física separada por hotel, servidores en la UE, doble factor obligatorio para administradores y cero datos de tarjeta almacenados. Y la parte que casi nadie publica: la lista de lo que no afirmamos — sin ISO 27001, sin pentest externo a fecha de hoy. Exige la misma transparencia enfrente, en ambos sentidos: también la de sus fortalezas.
5. Compromiso ambiental
Si la sostenibilidad entra en tu decisión — y en el segmento rural y boutique entra cada vez más —, pregunta qué ofrece cada uno más allá del logo verde. En Hostelum va incluido Hostelum ECO: autoevaluación ambiental con puntuación, plan de mejora y seguimiento de consumos, pensado como preparación honesta para una certificación ambiental de verdad — no la sustituye, y lo decimos.
6. El trato: a quién llamas cuando algo falla
Última pregunta para las dos demos: ¿quién me atiende, en qué horario, en qué idioma, y hablo con la misma empresa que desarrolla el producto? En un alojamiento pequeño el soporte no es una línea del contrato: es la diferencia entre un susto de cinco minutos y una mañana perdida en recepción.
Cómo cerrar la decisión
Haz las dos demos en la misma semana, con las mismas preguntas y tus propios datos. La nuestra dura unos veinte minutos y después te dejamos un entorno de prueba para que lo toques sin nadie mirando. Si al acabar las dos tienes claro cuál entiendes mejor, la decisión ya está tomada — sea cual sea.