Los dos overbookings
Conviene no mezclarlos, porque uno responde a una estrategia y el otro a un fallo de sincronización.
- Deliberado: un hotel con un 8 % histórico de no-shows puede vender un 5 % por encima de su capacidad a sabiendas. Es revenue management, y funciona si tienes el dato y un plan para cuando falla.
- Accidental: dos canales venden la última habitación porque el cupo no se actualizó a tiempo. Nadie lo decidió: se rompió algo.
Por qué ocurre el accidental
Casi siempre por la misma razón: hay más de un camino para modificar el inventario. Si las reservas de las OTAs, las de recepción y las de la web actualizan la disponibilidad por circuitos distintos, basta con que uno falle —o que dos ocurran a la vez— para que el número deje de cuadrar.
La otra causa es la latencia: si una reserva tarda minutos en propagarse, esa ventana es tiempo real durante el cual se puede vender dos veces lo mismo.
Qué hacer para evitar el overbooking
- Una sola tubería: que todas las reservas —OTA, manuales, de grupo y de la web propia— descuenten inventario por el mismo camino.
- Comprobar la disponibilidad justo al confirmar: releer la disponibilidad con la fila bloqueada justo al cerrar la reserva serializa las confirmaciones simultáneas.
- No vender lo que no se puede sincronizar: un tipo sin mapear en el channel manager no debería poder ponerse a la venta.
- Vigilar el pickup: una fecha que se llena mucho más rápido de lo normal es la que conviene cerrar antes.
Qué hacer cuando ya ha pasado
Reubicar al huésped en un alojamiento de categoría igual o superior, asumir la diferencia y el transporte, y avisar cuanto antes. Cuanto más tarde se detecta, más caro sale y peor reseña deja.